NO HAY VIOLENCIA NI CONFRONTACIÓN BUENA

El sector privado de Nicaragua rechazó frontalmente hoy los llamados a la violencia que hacen algunos sectores de oposición al gobierno y que aprovechan reclamos populares y sindicales, como en la Mina El Limón en el Departamento de León…  El Presidente del COSEP, José Adán Aguerri, reiteró hoy el esquema de diálogo y consenso para el sector privado es vital para alcanzar objetivos de desarrollo socioeconómico en el país.

“Por ello no tenemos ningún reparo en reconocer los logros que por esa vía hemos alcanzado para fortalecer la institucionalidad económica y avanzar socialmente, pero también, en afirmar en forma clara que todavía hace falta un mayor diálogo y consenso político en nuestro país”, expresó.

“No obstante algunos sofistas han querido desconocer esa realidad, y han tejido toda una campaña para convencer a la sociedad que existe un “diálogo bueno” y “un diálogo malo”. La pretensión impúdica es hacer creer que el diálogo que desarrolla el sector privado a través de la gremialidad empresarial para fortalecer la institucionalidad económica, y por supuesto, para incidir en la institucionalidad política, es malo” cuestionó.

Desde el domingo por la tarde la minera canadiense B2Gold anunció el restablecimiento de sus operaciones, aunque trabaja con un 70% del personal. Esta mañana, un grupo de mujeres del poblado, esposas y familiares de dirigentes sindicales detenidos, intentaron impedir que dos autobuses de empleados ingresaran al plantel de la minera lanzando piedras y quebrando cristales de los autobuses, por lo que fueron desalojadas por la Policía Nacional… Aguerri rechazó que estos sectores aducen que sus reclamos violentos son buenos.

“Ahora, esa falacia se quiere llevar por estos mismos personajes de la descalificación, en relación a diferentes situaciones de violencia que se han presentado en diferentes lugares del país, y quieren vendernos la idea de que también existe una “violencia buena” y “una violencia mala”, añadió el titular de COSEP.

“Desde COSEP nos hemos pronunciado públicamente tanto en las recientes manifestaciones políticas en Managua que iniciaron pacíficamente y terminaron en forma violenta con agresiones a policías como en otras en donde a vista y paciencia de las autoridades policiales se cometieron atentados criminales. Por un lado, exigimos libertad de movilización, y por otro, exigimos beligerancia de la Policía Nacional y castigo para los responsables. Recientemente nos ha tocado vivir los hechos violentos ocurridos en la Mina El Limón y en Chichigalpa que escalaron los niveles de violencia perpetrados. En ambos casos hubo actos vandálicos y de destrucción en contra de personas, de la propiedad privada y de la propiedad pública”, aseguró.

… ASÍ SE DIJO…

“Sobre estas situaciones, en forma clara demandábamos un sí al diálogo y un no a la violencia. Por más justas que sean las demandas, si lo fueren, nada justifica ese actuar. Es correcto que los vándalos y delincuentes sean detenidos y puestos a la orden de los tribunales de justicia. Tampoco es justificable querer vendernos que estos actos premeditados e irracionales contra personas y bienes son buenos, y que el restablecimiento del orden y el derecho al trabajo y a la movilización es malo. El común denominador de esta falacia, es que proviene de sectores y personas que tienen un interés manifiestamente político; y proviene, parafraseando un editorial de este mismo periódico, de “personas influenciadas por el radicalismo político y social” del pasado, que creen que solo con la violencia se puede lograr reivindicar demandas sociales y políticas. Lo que está planteado es una posición política que nos quiere llevar, como en el pasado, a la confrontación como forma y medio para resolver los conflictos”. José Adán Aguerri, Presidente del COSEP.

… ¿A QUIENES ACUSA EL COSEP?…

El Presidente del COSEP, José Adán Aguerri acusó a sectores radicales de la oposición política del país se promover una violencia mala y una violencia buena, pero no dijo por nombre y apellido quienes son esos extremistas.

“Ellos creen y así lo exponen, que las luchas son en las calles, que debe generarse inestabilidad económica y social para desestabilizar al país. Ellos por convicción y antecedentes no creen en los beneficios de que los conflictos se resuelvan por medio del diálogo y el consenso. Su única alternativa es generar y contribuir al caos. Apuntan sin vacilar a la desfragmentación de la nación, a una sociedad disociada. Son una generación que nació y vive en base a una cultura de guerra y violencia; ese es su único legado a la historia de nuestro país. Y por eso tienen limitaciones reales para comprender a una nueva generación que en su cultura y valores no acepta y rechaza la existencia de una violencia buena, porque para ellos y para la mayoría de los nicaragüenses, toda violencia es mala”, descuajó Aguerri

¿A quién se refería?