PUGNA PICA Y SE EXTIENDE

La pugna entre Jose Adán Aguerri, presidente del COSEP, y el diario La Prensa que comenzó el martes pasado con un escrito de Aguerri acusando a La Prensa de haber manipulado declaraciones suyas con relación a SINAPRED continuó hoy.

La Prensa sacó este martes un Editorial contestándole a Aguerri y afirmando que no se había dado tal manipulación. Este tema se abordó durante la entrevista del ex canciller liberal, Francisco Aguirre Sacasa, en el programa de Jaime Arellano en el Canal 15.

Aguirre no tomó bando prefiriendo que el titular del COSEP explicara su posición el día de mañana en el programa matutinoSin embargo, en respuesta a una pregunta, Aguirre Sacasa contestó que “en todo periódico serio existen las páginas de opinión en donde el periódico está en todo su derecho de exponer su visión sobre cualquier tema. El problema se da cuando el sesgo del periódico se refleja en la manera en que representa las noticias. Esto compromete la credibilidad del medio”.

Para Aguirre, “reportar noticias de manera objetiva y sin pasión es un desafío, aun para importantes medios en países desarrollados como los Estados Unidos. Pero la imparcialidad en la redacción es crítica”

… VISTO Y LEÍDO…

“La Prensa respeta siempre las opiniones ajenas, aún aquellas con las que no está de acuerdo. Y no rechaza la crítica ni siquiera cuando carece de razón, como ha sucedido en este caso con la aclaración del Cosep y el artículo de opinión de su presidente. Más bien aprovechamos toda clase de críticas para mejorar nuestro trabajo, reconociendo que podemos cometer y de hecho cometemos errores en el ejercicio de nuestra función profesional de informar, por mucho que nos esforcemos en buscar la verdad e informar con todo el rigor profesional. Pero también diferenciamos a los amigos de la libertad de prensa, de sus enemigos. Y sabemos distinguir entre la crítica correcta y justa y los ataques y campañas para desacreditarnos y debilitarnos, con el propósito de que nos sometamos —igual que tantas instituciones han sido sometidas— al poder autoritario imperante en Nicaragua. O al menos para que nos autocensuremos y que practiquemos un periodismo neutralizado y complaciente. Las críticas las apreciamos, agradecemos y aprovechamos. Las campañas difamatorias y los ataques injustificados simplemente los despreciamos”. Editorial La Prensa.