LOS TALIBANES DE LA OPOSICIÓN

David Campos y Jairo Contreras, protagonistas de los enfrentamientos ayer en Metrocentro, no son muchachos novatos en la política criolla, nacieron y crecieron dentro de los organismos de la sociedad civil que se oponen al gobierno sandinista.

En el 2006, Campos era el Enlace de la Coordinadora Civil, que agrupa a varias organizaciones sociales, en el departamento de Carazo y a la vez Presidente de FORFUNIC.

Fue uno de los egresados de los cursos de capacitación política que se financian con fondos proporcionados por Estados Unidos en Nicaragua, igual que Jairo Contreras de REJUDIN.

Antes, participaban en reuniones con funcionarios de la Embajada de Estados Unidos en donde exponían sus estrategias opositoras… Es claro que alguien está detrás de ellos para boicotear al PLI. Hace dos semanas Campos, Contreras y otros, desayunaban en un lujoso hotel capitalino con Venancio Berrios de Pro Voto.

Campos ha dicho que denunciará a concejales y diputados del PLI por las agresiones sufridas la semana pasada en Metrocentro.

Campos y Contreras se quejan que el PLI los aceptó como aliados y después les cerró las puertas. Ellos se reunieron con Adán Bermúdez de la Coalición Nacional por la Democracia que les dio la bienvenida.

Hasta los felicitaron a inicios de Octubre cuando llevaron carretones, sátira y jolgorio a las protestas frente al CSE.

… DE HÉROES A VILLANOS…

David Campos y Jairo Contreras eran parte del brazo juvenil de los organismos no gubernamentales que en el 2006 apoyaron a la ALN en las elecciones generales en donde todos apostaban al triunfo de Eduardo Montealegre.

Campos y Contreras montaban manifestaciones contra el PLC y su candidato José Rizo, llegando al grado de plantarse frente al PLC en el barrio 3-80 con unas cabezas de cerdo diciendo que ese era el ex presidente Arnoldo Alemán y con un pato satirizando a Rizo.

En el 2011, Contreras protestó a favor del PLI e incluso fue detenido por la Policía Nacional por promover protestas en Ocotal… Luego, Campos y Contreras se dedicaron a organizar protestas frente al CSE, se encadenaban y hasta montaron campamentos y huelgas de hambre.

A Contreras se le llegó a considerar incluso como “joven valiente anti sistema”. Entonces eran aplaudidos por ser jóvenes valientes que se enfrentaban solos al FSLN. Ahora que están cercanos al liberal Venancio Berrios de Pro Voto, quien los financia, han sido calificados de “turbas” y de “infiltrados sandinistas”.