SU INCURSIÓN EN LA POLÍTICA

Su primera aparición en la política nacional la hizo en 1988, al participar en el grupo cívico denominado Comisión para la Recuperación y el Desarrollo de Nicaragua (CORDENIC), junto a Francisco Mayorga, Enrique Dreyfus, Carlos Reynaldo Lacayo y José Francisco Rosales.

La propuesta de CORDENIC era la de lograr una salida a la guerra por medio unos acuerdos de paz y elecciones libres entre las partes en contienda.

El ingeniero Lacayo jugó un papel activo dentro de CORDENIC, ayudando a promover el diálogo nacional para abrir la puerta a las negociaciones de la paz y promover una solución al conflicto que en ese entonces vivía Nicaragua, por la vía electoral.

Lacayo saltó definitivamente a la palestra cuando, con el impulso de CORDENIC, la Unión Nacional Opositora escogió a doña Violeta Chamorro como su candidata a la presidencia en 1990.

Doña Violeta lo designó como su jefe de campaña, en la que Lacayo se dio a conocer como un gran organizador y gerente político. El Programa de Gobierno de doña Violeta tuvo varios ejes importantes, entre ellos la reconciliación nacional, la abolición del Servicio Militar Patriótico y un regreso a la economía de mercado. 

… PRIMER MINISTRO, UN ESTADISTA…

Después de su triunfo electoral, doña Violeta designó al Ingeniero Lacayo como su Ministro de la Presidencia, lo cual significó que era el Primer Ministro para todos los efectos. El gabinete de gobierno fue integrado principalmente por los dirigentes de CORDENIC: Enrique Dreyfus como Canciller, Francisco Mayorga como Presidente del Banco Central y Francisco Rosales como Ministro del Trabajo.

Lacayo negoció los famosos Acuerdos de Transición con el Presidente saliente Daniel Ortega y el jefe del ejército General Humberto Ortega, a partir de lo cual se dio continuidad institucional al ejército, la policía, el poder judicial y otras entidades del Estado.

Aunque controversiales en su momento, los Acuerdos de Transición facilitaron la asunción del mando presidencial por parte de doña Violeta e hicieron posible el desarme de las partes en contienda, la Contra y el Ejército Popular Sandinista.

Como resultado de esos acuerdos se produjo en Nicaragua el primer cambio de mando presidencial democrático de su historia moderna, en el que un jefe de Estado saliente entregó el mando a un opositor de manera pacífica y ordenada, como resultado de un proceso electoral libre y transparente.