ACUERDOS COP-21 LEGALMENTE VINCULANTES

El éxito o fracaso de la próxima Conferencia de las Partes (COP-21) a realizarse en París a partir del próximo 29 de noviembre, será la aprobación o no, de un nuevo acuerdo para el clima que sea legalmente vinculante para todos los estados partes, asegura el secretario ejecutivo de la Mesa Nacional para la Gestión de Riesgo – Nicaragua, Denis Meléndez, quien destacó el liderazgo que tiene el país, para que su voz sea escuchada en este importante evento mundial que contará con la participación de 195 países y unas 40 mil personas de todo el planeta, entre representantes de gobiernos, sociedad civil y empresa privada.

“Los países desarrollados están apostando a un acuerdo que solo sea vinculante, no obstante, naciones como las nuestras que vivimos en áreas altamente vulnerables, aspiramos a que sea legalmente vinculante lo que  implica que las partes adopten por ley, este nuevo acuerdo del clima. La expectativa nuestra es que se alcance ese acuerdo vital para el clima que sea legalmente vinculante” aseguró. Meléndez cree que el planteamiento que lleva Nicaragua, se ajusta en gran medida a lo que las organizaciones han venido trabajando para este nuevo acuerdo, que vendría a dar continuidad al documento de Kyoto, el cual ha sido el único legalmente vinculante y vencerá en diciembre de 2015.

… ASPECTOS FUNDAMENTALES…

Lo importante, afirmó Meléndez, es que existe muchísima preocupación por parte del liderazgo mundial, incluso el Papa Francisco y los líderes de países desarrollados, están preocupados por lo que está sucediendo en el planeta y ha habido campañas en diferentes partes del mundo para lograr la aprobación de este nuevo acuerdo del clima.

Agregó que el nuevo acuerdo deberá contener tres aspectos fundamentales como son: Trabajar a favor de que no se sigan emitiendo gases de efecto invernadero en los niveles que están colocando al planeta en una situación dramática, demandando que finalmente fijemos la temperatura media global a partir de 1992 a la presente fecha en 1.5 grados Celsius de incremento y no de 2 ó 4 grados, como lo están proponiendo algunos estados. También se debe aprobar que los aproximadamente 40 países más industrializados y desarrollados del planeta, destinen recursos para que países como Nicaragua y los que vivimos en la región centroamericana, tengamos recursos para seguir trabajando en materia de la adaptación al cambio climático.