VIAJE DE SANTOS FUE ORGANIZADO DESDE ANTES DE LA DECISIÓN DE LA CIJ

Colombia's President Juan Manuel Santos points to contested waters in the Caribbean seas during his speech in BogotaEl viaje del Presidente Juan Manuel Santos de Colombia a Guatemala, El Salvador y Honduras se comenzó a organizar a principios del mes de febrero y fue anunciado oficialmente por el canciller de Guatemala el 22 de febrero… Por tanto, no se puede ligar ese viaje con la sentencia de la Corte Internacional de Justicia, cuya fecha de lectura ni siquiera se conocía cuando se hizo la organización del viaje… El presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández, y su homólogo colombiano, se reunieron hoy en Tegucigalpa para reforzar la cooperación bilateral… Según la agenda prevista, ambos jefes de gobierno discutieron temas vinculados al comercio exterior, la cooperación en materia de seguridad y su posición en la próxima cumbre de las Naciones Unidas para cambiar el enfoque de la lucha contra las drogas… “Estamos interesados en fortalecer la relación bilateral, que ya es muy buena”, afirmó Santos y resaltó que “el progreso hondureño beneficia a la economía colombiana y viceversa”. 

… VISTO Y LEÍDO…

“No somos especialistas en Derecho Internacional, pero asumimos el caso de Colombia con Nicaragua como un ciudadano más que algo sabe de leyes y por supuesto a la luz de una lógica elemental. Porque es un caso que conmueve las fibras de nuestro nacionalismo y cobra especial importancia ante la posibilidad de nuestra soberanía consagrada en la Constitución Nacional. A nuestro juicio, la ganancia de Nicaragua es merecida, pero sustancialmente exagerada. Es merecida porque apostó durante más de veinte años un alto equipo humano de expertos internacionalistas que no solamente apuntalaron estrictamente tema jurídico sino que, con humildad, sin ruidos ni músicas, sobre todo sin prepotencia, establecieron un fecundo lobby que surtió sus efectos. Colombia se dejó llevar por la soberbia y la arrogancia, cambió a menudo su equipo de expertos, los últimos muy buenos por cierto, como el doctor Arrieta, pero perdió continuidad ante las instancias internacionales y, sobre todo, se durmió sobre unos pergaminos de antaño firmados cuando las tecnologías no precisaban límites exactos”. Alvaro de la Espriella, El Heraldo de Colombia