NICARAGUA NO AGUANTA OTRO DESCALABRO

El ex Embajador de Nicaragua en Washington, Arturo Cruz.
El ex Embajador de Nicaragua en Washington, Arturo Cruz.

Luego de hacer un repaso histórico del comportamiento de la economía nacional y los principales precios de los productos de exportación del país y la forma en que los gobiernos de Nicaragua se han esforzado por resolver los problemas de los nicaragüenses, el ex Embajador de Nicaragua en Washington, Arturo Cruz advirtió este mediodía que cambios abruptos en el país y un mal relevo en el poder pueden hacernos retroceder económicamente otra vez… En una conferencia organizada por la Cámara Americana de Comercio de Nicaragua (AMCHAM), Cruz dijo que el país apenas se está recuperando del atraso y aunque estamos creciendo en promedio 5% anual, no hemos logrado equipararnos a los 3 mil millones de dólares del PIB de 1977… Recomendó “mantener tendencias positivas, aun cuando estas son insuficientes para recuperar rápidamente lo perdido, y alcanzar niveles de desarrollo satisfactorios, sin perder de vista que la distancia entre la Nicaragua que queremos y la que tenemos es muy grande” y que “no hay atajos, que el recorrido es azaroso, que se trata de empujar un país en extremo frágil, que no aguanta otro descalabro”. 

… UN PAÍS CON VISIÓN Y TRANSICIÓN…

Cruz es de la visión que Nicaragua requiere de transiciones pacíficas y visionarias, son sucesiones estables y legítimas, y manejos responsables de la economía y del presupuesto nacional… Ahí introdujo que los flujos de la cooperación venezolana ayudaron al gobierno del Presidente Daniel Ortega en los últimos años a mediar entre Estado y sociedad, contribuyendo al manejo responsable del presupuesto formal, de tal manera que los balances  del sector público combinado a  partir del 2010 como proporción del PIB han sido consistentemente disciplinados, incluyendo el balance anticipado para el 2017, logrando reducir, de acuerdo a los estudios de FIDEG, la pobreza general del 44.7% a 39.0% del total de la población, concluyendo que el crecimiento de Nicaragua en esos 7 años ha sido incluyente, gracias, “a una evolución favorable de los términos de intercambio de los productos agropecuarios,  mayor cantidad de remesas recibidas, y la implementación de los programas de asistencia del gobierno de Nicaragua. Los tres factores tienen un efecto igualador en el crecimiento”.