A DEFENDER LA PAZ, LLAMA PRESIDENTE ORTEGA

Presidente de la República de Nicaragua, Daniel Ortega.

Ante miles de simpatizantes y seguidores del Frente Sandinista, que vinieron a la capital para arroparlo luego de violentas protestas con saldos trágicos de muertos y heridos, esta tarde el Presidente nicaragüense Daniel Ortega se comprometió a defender la paz y la estabilidad de Nicaragua bajo cualquier circunstancia.

“Nicaragua ha venido construyendo la paz en medio de inmensos dolores, más de 50 mil muertos le costó al país la guerra impuesta por los intervencionistas de siempre y le costó a la juventud nicaragüense, y poco a poco hemos venido consolidando la paz con alegria, con amor, con solidaridad, con una juventud que viene forjándose con un espíritu cristiano, que parte del principio ama a tu prójimo como a ti mismo”, inició su discurso, para conmemorar el sexto aniversario de la muerte del fundador del FSLN, Tomas Borge y el Día Internacional de los Trabajadores.

“Desgraciadamente los mismos que incitaron a la guerra antes ahora incitan nuevamente a la violencia, y en medio las víctimas de la violencia. Los fallecidos, por estos actos violentos que todos hemos visto, y que todos hemos repudiado, condenado, y que nuevamente han provocado una profunda herida en el corazón de la patria, los sembradores de odio, y la patria está de duelo”, expresó.

Aseguró que lo acontecido “no es para menos” y pidió guardar un minuto de silencio por quienes perdieron la vida en las protestas, solidarizándose con todas las familias de los fallecidos.

“Pero sobre todo comprometiéndonos una vez más a que la violencia no vuelva a instalarse en Nicaragua”, manifestó, al tiempo de reconocer el trabajo que en jornadas de salud, de emergencias y de solidaridad realiza la Juventud Sandinista.

“Se trata de la defensa de la paz, ni un paso atrás. Que los campesinos puedan seguir trabajando la tierra, como lo han hecho a lo largo de estos años en paz, en estabilidad, con seguridad para garantizar los alimentos de todos los nicaragüenses; para que los obreros puedan transitar a sus fábricas, a sus centros de trabajo sin obstáculos y que eso fortalezca la economía familiar y no se pongan en riesgo los puestos de trabajo”, dijo para señalar que “cuando se practica este tipo de violencia se lanza a la calle a miles de nicaragüenses al desempleo, porque afecta el empleo formal e informal”.

“Gracias a Dios hemos logrado recuperar la calma, la estabilidad y está pendiente la instalación de un diálogo para tratar temas que tienen que ver con la justicia social, y económica, y la seguridad de los nicaragüenses, que tienen que ver con la justicia en relación con estos hechos condenables que se han producido”, dijo claramente.

“Son situaciones que tienen que ser investigadas, y están siendo investigadas, para que puedan encontrarse a los culpables, no para lanzarnos llenos de odio contra ellos, no para lanzarnos con el cuchillo en la mano contra ellos, sino para que entiendan de una vez por todas que ya Nicaragua entera escogió el camino de la paz, la estabilidad y la seguridad”, manifestó.

Reconoció el esfuerzo que ha hecho el Cardenal Leopoldo Brenes con los obispos de la Conferencia Episcopal “para apoyar este proceso de diálogo, diálogo para la paz, ese es el gran objetivo”.

“Estamos totalmente comprometidos en cualquier circunstancia que se presente, aun en las más difíciles circunstancias que se puedan presentar, porque están boicoteando el dialogo, aun en las peores circunstancias, son las familias nicaragüenses, los campesinos, los trabajadores, es el pueblo, la juventud, las mujeres las que darán la batalla para defender la paz”, proclamó.

Pidió a la multitud levantar las manos y comprometerse con todos los fallecidos en las diferentes contiendas que ha vivido nuestra patria, con las miles de víctimas y muertos, comprometidos con los estudiantes, trabajadores, policías que murieron en los recientes enfrentamientos.

“No a la muerte, no a la destrucción, no a la violencia, no a la barbarie, si a la vida, si al diálogo, si al trabajo, si a la paz, pidamos fortaleza a Dios, danos Señor la fuerza para ser instrumento de paz, y que donde haya odio sembremos amor, sembramos”, afirmó para concluir sus palabras.

Miles de sandinistas, portando banderas rojinegras y azul y blanco de la patria, se manifestaron a favor del diálogo nacional que ha convocado el Poder Ejecutivo. Los simpatizantes lo interrumpieron varias veces gritando ¡Daniel!, ¡Daniel!

Ortega apareció en la plaza de las victorias sobre la carretera a Masaya a las 3:45 de la tarde. Caminó saludando a los simpatizantes de su partido, quienes se apuraban por darle la mano, y luego subió a una tarima especial, mientras en los altoparlantes se hacían sonar canciones pidiendo trabajo, paz y reconciliación.  

El jefe de Estado estuvo acompañado por el ex comandante guerrillero de la dirección histórica del FSLN, Víctor Tirado López. Junto con Tirado y la Vicepresidenta Rosario Murillo levantó las manos y entonaban canciones de la misa campesina. En la tarima estaban el Presidente de la Asamblea Nacional, Gustavo Porras y dirigentes de la juventud sandinista y del Frente Nacional de los Trabajadores.

Además estaba en el estrado la Presidenta de la Corte Suprema de Justicia, Alba Luz Ramos; el ex guerrillero Edén Pastora Gómez; la dirigente de la Unidad del Adulto Mayor, Alma Sandino, y Alba Luz Torres, Ministra del Trabajo.

Tirado se reconcilió con el mandatario. Se había acercado al Movimiento Renovador Sandinista, convirtiéndose en un fuerte crítico suyo. Esta tarde ante simpatizantes sandinistas Tirado los invitó a no vacilar y a construir un gran movimiento político y social.

Al finalizar el acto, la Vicepresidenta Rosario Murillo dijo a medios oficiales que el gobierno lucha por la paz y pide a Dios que se haga justicia y que continúe el cristianismo con amor y pidió no seguir torpedeando los esfuerzos de trabajo, paz y seguridad en que han vivido los nicaragüenses y de convocarnos a la destrucción, de odio y de trabajar juntos como hermanos nicaragüenses en reconciliación.

Murillo aseguró que se necesita reconciliación para reconstruir el país y mejorar la imagen internacional, en confianza de que se va a lograr con el diálogo, por amor al prójimo, con confianza y esperanza y que Dios ilumine las mentes y los corazones de quienes estarán en la mesa del diálogo para preservar la paz y la estabilidad de Nicaragua.

El Ejecutivo aún no anuncia la fecha de la instalación del diálogo, ni quienes van a participar, pero ha reiterado su voluntad de ir a ese diálogo públicamente.