DIÁLOGO NACIONAL EN STAND BY

El diálogo nacional que viene mediando y testificando la Conferencia Episcopal de Nicaragua entró en un impasse esta tarde, luego que los dialogantes, tanto del gobierno como de la llamada Alianza Cívica por la Democracia y la Justicia, que integran empresarios, jóvenes universitarios, sociedad civil y movimiento anti canal no lograron consenso alrededor de suspender o no los diversos tranques que han instalado en diferentes municipios del país… La delegación gubernamental, encabezada por el Canciller Denis Moncada, cuestionó que ese tema había quedado pendiente de discusión en la agenda del lunes pasado, cuando tampoco se alcanzó consenso, y hoy el Ejecutivo insistió en que debía ponerse en agenda debido a la afectación que eso representa para la economía nacional, la estabilidad y el empleo y porque además afectan la libre movilización, el derecho al trabajo, la salud y la economía de las familias nicaragüenses… Pero los Obispos presentaron una agenda de trabajo que implicaba abordar los temas de la democratización, entre ellos un adelanto de las elecciones generales; reforma constitucional y una transformación de todo el Estado… En esto coinciden obispos, opositores y empresarios, asegurando que Nicaragua requiere cambios estructurales porque el país después del 18 de abril pasado es otro… La agenda de 40 puntos propuesta por los obispos fue objetada por el canciller Moncada por no haber sido consensuada con la parte gubernamental previamente, sino impuesta esta mañana y por considerar que se le estaba dando un golpe de estado técnico al Gobierno, al  margen de la Constitución… “Observamos que la Agenda que se entregó y que lamentablemente continúa la Agenda sin recibirla previamente, pero que ya hoy Monseñor se comprometió a que sea distribuida la Agenda que permita organizar las conversaciones, diálogo a todos los participantes con anticipación, así como los tiempos intermedios para poder analizar las situaciones previa votación”, expresó el Canciller… Más adelante, el Obispo Auxiliar de Managua, Monseñor Silvio Báez rechazó que la agenda tuviese un intento golpista, sino para democratizar el país, pero Moncada insistió en que esta era “una ruta para un Golpe de Estado, la ruta para cambiar el Gobierno de Nicaragua, el Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional, al margen de la Constitución, al margen del ordenamiento jurídico de Nicaragua, violando la Constitución, violando las Leyes”… Luego de intensas discusiones a lo largo del día, y de una votación con dos mociones diferentes para levantar o no los tranques, no hubo acuerdo y los obispos decidieron dejar en stand by el diálogo y sugirió que las dos partes dialogantes integren una comisión de 6 personas, 3 por cada lado, para que busque un acuerdo mínimo para volver a la mesa del diálogo.