NADIE DIALOGA CON PISTOLA EN LA CABEZA

Durante diferentes sesiones en el diálogo nacional se le insistió a la Alianza que debía darse al país seguridad, tranquilidad, clima de paz, libre movilización y un diálogo sin ultimátum, y ocurrió todo lo contrario por el escalamiento de posiciones… Ahora, recostados en la presión internacional se quiere forzar volver al diálogo, cuando debe ser lo contrario, los nacionales deben crear los puentes, no enviando mensajes a través de los medios de comunicación, ni posiciones de fuerza, ni con voceros extranjeros que transmiten amenazas y sanciones, luciendo desesperados por lograr un acuerdo a la fuerza, porque eso impide cualquier diálogo y negociación eventual… La contraparte sandinista tiene también mucho que decir, exigir y proponer y ni la oposición, ni las presiones externas parecen estar dispuestos a escucharlos.

… LA EXPERIENCIA TRUMP-MÉXICO… 

En medio de las descalificaciones que hacía el Presidente Donald Trump del TLC con México insistiendo que los obligaría a pagar la construcción del muro fronterizo, el secretario de Relaciones Exteriores azteca Luis Videgaray respondió que su país no negociaría “ni TLCAN ni ningún otro tema de la relación bilateral” en medios de comunicación o redes sociales, e insistió en su compromiso con una renegociación “seria” por el “proceso establecido”… Después, Trump, un experto en negociar con fuerza y bajo presión entendió que los mexicanos no negociarían por la fuerza, mucho menos sometiendo su soberanía nacional… Hace dos semanas, en las postrimerías de su gobierno, el Presidente Enrique Peña Nieto anunció que sí pudo negociar con Estados Unidos las bases para reformar el TLCAN de beneficio mutuo… En eso hay moralejas para Nicaragua: los sandinistas no negocian la soberanía nacional.