¿CAMBIO DE SEÑAS EN POSTURA ECLESIÁSTICA?


En junio pasado, los obispos de la Conferencia Episcopal presentaron un ultimátum al Presidente Daniel Ortega en donde proponían ellos adelantar las elecciones generales del 2021 para el 31 de Marzo del 2019 y con ello entregaron un cronograma de reformas políticas y electorales que trastocaban todo el Estado… Esta mañana, desde la ciudad de León, el Arzobispo de Managua y Presidente de la CEN, Cardenal Leopoldo Brenes, dijo que no se debe hablar primero de adelantar elecciones sino de diálogo y sanación de heridas… “No podemos hablar de elecciones si no hay un verdadero diálogo, una verdadera reconciliación y verdadera sanación entre todos nosotros los nicaragüenses”, dijo el religioso, contrario a la exigencia de junio pasado cuando el adelanto de las elecciones era lo prioritario para la iglesia y la oposición.

… IMPOSICIONES TORPEDEARON EL DIÁLOGO…

El diálogo nacional que se instaló entre mayo y julio, enfrentó imposiciones por parte de los mediadores y testigos que impidieron que las partes en conflicto pudieran ponerse de acuerdo… Por ejemplo, el que algunos obispos asumieran el papel de férreos defensores de los tranques y nunca condenaran expresamente los asesinatos de sandinistas y policías… Además, los ultimátum al gobierno para que adelantara las elecciones y se reformara y desmantelara todo el Estado… El 28 de mayo en una reunión de la comisión tripartita, con los jefes negociadores de cada lado, el Canciller Denis Moncada y Juan Sebastián Chamorro por la Alianza Cívica, cada lado pudo ponerse de acuerdo para destrabar la agenda aceptando flexibilizar los tranques y condenar la violencia fuese de donde fuese.

… LAPIDEM VIA…

Ahí se propuso entonces avanzar rápidamente y reunirse al día siguiente nuevamente en la comisión mixta para que las partes se pusiesen de acuerdo en la agenda sobre la democratización, pero el representante de la Iglesia lo impidió… En esa reunión, ya casi existía un acuerdo para que el gobierno y la Alianza aceptaran discutir al día siguiente, 29 de mayo, específicamente la agenda de la democratización y crear un clima de seguridad que ayudara para un mejor entendimiento pero en el punto 6 del comunicado solo se decía que había disposición de reanudar el diálogo, por lo que el representante de los obispos, el Padre Pablo Villafranca, Canciller de la Curia, protestó que ahí debía ponerse que había disposición de discutir la agenda de la democratización.

… ¿MEDIADORES O JUECES Y PARTE?…

El Padre Villafranca se levantó y fue a hablar por teléfono y regresó diciendo que había hablado con los obispos y advirtió que si el compromiso de la democratización no se ponía en el texto los obispos no avalarían ningún comunicado, ni prestarían el membrete de la comisión de mediación, porque tenía que hacerse como decían los jerarcas… El Canciller Denis Moncada objetó que ellos solo eran mediadores y que no podían imponerse sobre las partes y que, si las partes querían reunirse al día siguiente y continuar en una comisión pequeña era voluntad de los dialogantes, pero Villafranca se cuadró en que eso era una potestad del plenario del diálogo y los obispos… Al final de una larga discusión se puso en el comunicado que las partes estaban dispuestas a “retomar la agenda del tema de la democratización”… Si el gobierno y la alianza hubiesen dialogado al día siguiente sin presiones, ni imposiciones, un arreglo rápido hubiese sido posible, pero al final no se logró porque después la alianza radicalizó sus posiciones.