EL MISMO ERROR DOS VECES ESPERANDO EL MISMO RESULTADO

El diálogo entre mayo y julio del 2018 tuvo grandes problemas porque la oposición se enfrascó en no quitar los tranques para discutir los temas políticos; exigir el todo o nada, tierra arrasada sin flexibilizar ninguna postura que permitiera negociar; subvalorar la capacidad del FSLN y del gobierno; sobrevalorar sus capacidades; demasiadas voces y posiciones, unos por una negociación y otros por la violencia; y rechazar el memorándum de entendimiento entre el gobierno de Nicaragua y la OEA sobre reformas electorales… Las reacciones inmediatas de la oposición desde el sábado al conocer de un encuentro entre gobierno y empresarios han sido de sorpresa y después descalificaciones en las redes sociales por parte de los fundamentalistas…

… POSICIONES EXTREMAS YA NO CABEN… Las posiciones extremas en la política criolla hacia el nuevo escenario nacional de diálogo ya no caben, que fueron en gran parte los causantes de que no se lograran acuerdos posibles el año pasado y que degeneró en la destrucción del país y su economía… La gran pregunta es quien será el interlocutor político en este nuevo ambiente, en donde se nota que el gran capital tendrá un papel relevante, junto con actores internacionales y el Vaticano, y por supuesto el gobierno… Tienen que buscar voceros conciliadores, que escuchen y dialoguen, sin precondiciones para el diálogo… La agenda pasada y fallida no puede seguir siendo la misma, las correlaciones de fuerzas son diferentes…