NEGOCIAR PARA ESCUCHAR Y SER ESCUCHADO

Lo más importante en una negociación es escuchar lo que no se dice. Nunca negociemos desde el temor y nunca temamos negociar. No podemos negociar con aquellos que dicen, ‘lo que es mío es mío y lo que es tuyo es negociable. Haz lo posible por conocer a quién has de enfrentar. No te sientes nunca a tratar con un extraño. Uno se defiende cuando se dispone de medios suficientes, y ataca cuando se dispone de medios más que suficientes. La negociación sugiere un compromiso, una posición ubicada en algún lugar entre dos posiciones existentes. Es difícil negociar cuando las partes desconfían. Trata de evitar el ultimátum, podría arrinconarlos a ti y a tu oponente en un callejón sin salida.